Cómo montar una franquicia. Claves para triunfar (I)

Si estás pensando ampliar tu negocio, quizás te estás planteando qué es mejor, montar una red de franquicias o abrir sucursales.

La respuesta va a depender de dos aspectos, qué tipo de negocio tienes y qué tipo de negocio quieres tener:

  • - El tipo de negocio que tienes ahora determina si tu negocio puede ser franquiciado.
  • - El tipo de negocio que quieres tener decidirá si la franquicia es el modelo idóneo.

¿Es mi negocio franquiciable?

La primera consideración clave para decidir si es conveniente o no seguir el modelo de la franquicia es el tipo de negocio que tienes actualmente y el primer factor a considerar es si tu negocio representa una buena oportunidad empresarial. No importa el éxito que tengas a nivel individual, no tendrá éxito como franquicia si no se presenta como una oportunidad de negocio.

¿Y cuáles son las ideas que representan oportunidad de negocio?

Son aquellas que están basadas en un concepto dinámico y original, que suponen un estímulo para la imaginación de los aspirantes a dueños de negocios.

Y son aquellas que ofrecen un producto o servicio superior. Nadie quiere comprar y liderar una franquicia cuyo éxito se basa en vender el producto más barato. Debemos ofrecer alguna ventaja competitiva en el mercado. Desde el punto de vista del franquiciado, el negocio debe generar el suficiente margen como para pagar a sus empleados; conseguir un retorno del capital invertido en un tiempo razonable; pagar al franquiciador por los servicios y productos que éste le provea.

Si tienes vitalidad y un buen producto, sólo te falta una base segura sobre la que cimentar tu expansión. En concreto, debes tener una marca fuerte. La mayor parte de las mejores franquicias han invertido mucho tiempo y recursos en crear marcas fuertes que transmiten un mensaje coherente y adecuado al producto y al mercado.

¿Es la franquicia la mejor opción para la expansión de mi negocio?

Si quieres ampliar rápidamente tu red a nivel nacional, la franquicia es probablemente la mejor apuesta, ya que el franquiciado va a proporcionar el capital para la expansión, en lugar del franquiciador, y esto permite un crecimiento mayor y más rápido que si pretendemos financiar nuestro crecimiento con préstamos bancarios o fondos generados internamente.

Si, por el contrario, sólo quieres tener unas cuantas oficinas en distintos puntos geográficos, probablemente la mejor opción sea establecer algún tipo de asociación con representantes en oficinas satélite. Los altos costos legales y burocráticos que son necesarios para montar una franquicia son un serio inconveniente cuando se busca una expansión limitada.

Por otro lado debes plantearte que al ser franquiciador, ya no estarás solamente al mando de tu negocio, de tu plantilla y de tu producción, sino que tendrás que dar solución a una demanda mucho más amplia y dar apoyo a todo un sistema de franquicias ¿Estás preparado para ello o piensas contratar a alguna persona que coordine la red?

Lo tengo claro.

Si tienes las ideas claras y estás decidido a adentrarte en el apasionante mundo de la franquicia, permanece atento a los próximos artículos donde explicaremos cuáles son los primeros pasos que debes dar para comenzar con todos los trámites y, lo que en nuestra opinión puede suponer tu mayor fortaleza, la creación de una marca fuerte.