Publicidad Granada. La fórmula del éxito: N=IxR.

La notoriedad de un mensaje publicitario es el producto de dos factores igualmente importantes, el impacto y la relevancia.

Entendemos por impacto de un mensaje su capacidad de sorprender, de aportar novedades a las experiencias del consumidor por la originalidad de sus planteamientos. La relevancia, en cambio, hace referencia al contenido de la comunicación, es lo que hace creíble y cercano el mensaje, hace que el consumidor se apropie de el, que lo pueda referir a sus experiencias personales, a su forma de entender el mundo. Pues bien, un error habitual en los publicistas es confiar demasiado en el valor del impacto y menospreciar la importancia de la relevancia. En el contexto actual de la comunicación publicitaria, donde la saturación y la fragmentación de audiencias son cada vez mayores, se tiende a considerar el impacto publicitario como el único factor que hará que el mensaje supere todas las barreras y llegue al público objetivo de forma clara y precisa. Esto no es del todo cierto y conduce, en demasiadas ocasiones, a un tipo de mensaje que busca a toda costa llamar la atención mediante un tipo de creatividad gratuita y vacía de contenido. Con esto no queremos decir que el impacto no sea importante, sino destacar que por sí solo no conduce a un buen fin, debe estar complementado por la relevancia.

Las imágenes de arriba corresponden a la reconocida campaña de NOAH, una asociación alemana para la protección de los animales, que mereció un bronce en Cannes Lions 2007 en la categoría Exterior.  La ponemos aquí porque, según nuestro criterio, es un buen ejemplo para ilustrar esta idea ya que consigue una notoriedad sobresaliente gracias al impacto visual que produce la originalidad de su formato y la fuerza semántica del mesanje.